Esta página ha sido abierta con el propósito de compartir algunos pensamientos acerca del cristianismo y los conocimientos modernos. Dialogar desde la perspectiva cristiana acerca de los avances científicos, discutir algunas de las políticas de la Iglesia y revisar a conciencia algunas de nuestras creencias. No pretendemos sincretizar con aquellas ideas claramente anti-cristianas, al contrario, queremos denunciarlas. Pero tampoco queremos una cacería de ideas que no tienen gran impacto en  la cosmovisión cristiana, que por lo demás, representa en general lo que la ciencia persigue.

Entendemos sí que aquellos que hacen ciencia hacen comentarios que están fuera del alcance de su área de competencia, lo cual no está mal, pues tiene derecho a dar su opinión como todo habitante de esta tierra. Lo que está mal es usar su área de influencia haciéndose pasar como experto en dichas áreas, tal como vemos periódicamente en programas del “National Geographic” o en el “Discovery Channel”. Pareciera que tales canales de televisión persiguieran una agenda privada en donde son excluidos los científicos más serios sólo por autonominarse cristianos, no teniendo espacio en su propaganda cristiano-fóbica. En general ocurre sobre temas sensibles, tales como el origen de la Biblia, o los “evangelios pérdidos”, o la arqueología, o la teoría de la creación especial, haciendo creer al espectador que la evidencia histórica es favorable a otras visiones no tradicionales, con actitud revisionista y sesgada acerca del conocimiento de estos temas.

Es por esta razón que nos reservamos el derecho de editar o incluso no incluir algún comentario que no tenga las mínimas expectativas de veracidad. Tampoco serán aceptadas ofensas gratuitas. El buen lenguaje es requisito en estas páginas. Todas las opiniones son bienvenidas, aunque discrepemos de ellas, siempre que tales opiniones se enmarquen en el respeto debido. Probablemente no habrá mucha apertura para opiniones ateas dado que tienen mucho espacio y tribuna en casi todos los medios; no nos hace mucho sentido darle más aquí considerando que nuestra intención es edificar a nuestros hermanos en la fe. Sin embargo, la duda es bienvenida cuando busca la verdad. Entre nosotros existe la plena confianza que la verdadera ciencia, la que aplica el método científico, no puede nunca llegar a contradecir lo que sabemos de Dios a través de Su Palabra.

¡Bienvenidos!